Estimulación Temprana y del Lenguaje

El ser humano, al nacer y durante los primeros años, no puede valerse por sí mismo; para sobrevivir, depende de la atención, cuidados y bienestar que le proporcionan las personas que lo rodean. La estimulación es una acción sistemática, realizada con un fin educativo, definida como un conjunto de actividades, intervenciones y juegos que se realizan teniendo en cuenta las características y el desarrollo normal de los niños.

Con la estimulación se busca expresar al máximo la potencialidad de los niños en sus niveles de desarrollo en las áreas intelectual, socio-afectiva, motriz, del lenguaje y de autoayuda. Permite que los niños que vivan plenamente una etapa, puedan superarla y avanzar en su crecimiento y desarrollo en todas sus áreas y favorecer la evolución normal en cada una de ellas, provocando una actitud positiva en los padres en cuanto al manejo del ambiente que los rodean. Es vital la orientación hacia la familia de las actividades que permitan compartir con sus hijos, a la vez que faciliten una buena relación y empatía familiar, aumentando las destrezas que poseen los niños, su seguridad y su confianza. (De Elorza, F; 2002).

Los principios básicos de la estimulación temprana parten de las necesidades fisiológicas mismas de los niños y de las leyes de desarrollo de todo ser humano. Estos principios son:

  1. La estimulación no consiste en acelerar el proceso de crecimiento de los niños sino en aprovechar todo su potencial desde el nacimiento.
  2. El niño no es un ente pasivo, receptor de las acciones de los adultos; ellos son activos en su desarrollo y aprenden por medio de las actividades que realiza y de su propia experiencia.
  3. No fuerces a los niños a realizar una actividad. Sí esta no le agrada y la rechaza, se debe cambiar por una que resulte de su agrado. Trate después con las actividades que ha rechazado anteriormente.
  4. Siempre se debe recompensar a los niños con actitudes positivas. Esto hará que se potencialice su autoestima.
  5. Todos los niños son diferentes y sus padres deben aprender a conocer a su hijo y a respetar sus características individuales.
  6. El éxito de una buena estimulación está basado en un ambiente familiar sano y armonioso.
  7. La estimulación no trata de obtener niños hiper estimulados sino niños armoniosamente formados en todas las áreas del desarrollo.

Dentro de las áreas del desarrollo, se deben tomar en cuenta actividades de estimulación en cada una de ellas. A continuación vamos a abarcar las áreas que en Estimulación Temprana y del Lenguaje que se deben estimular en cada uno de nuestros niños, con una explicación de cada una de ellas. (De Elorza, F; 2002).

Sensorial: Corresponde al desarrollo evolutivo de todos los sentidos del ser humano: el oído, la visión, el tacto, el gusto y el olfato. A través de las interacciones que el bebé realiza con el medio, conoce el color, las formas, las texturas, el sonido, el sabor y el olor de las cosas; logra nuevas funciones y mejora las facultades ya existentes. Este desarrollo se hace en el nivel integral; por lo tanto, cada uno de los sentidos es igualmente importante y requiere un funcionamiento armónico y coordinado.

Lenguaje: El Lenguaje está relacionado con la capacidad del ser humano para comunicarse por medio de los sonidos y los símbolos. El desarrollo lingüístico comprende las fases de nivel comprensivo; en donde los niños por medio de la interacción con el mundo exterior, le da significado a la información que recibe por vía auditiva. A nivel expresivo, se hace referencia a la adquisición de signos, símbolos, gestos y palabras que más tarde le permitirán comunicarse a través de sus sentimientos, deseos y pensamientos por medio de palabras. El desarrollo del lenguaje en estos dos niveles, son vitales en los primeros años de vida, en donde la estimulación del lenguaje debe ser un pilar de atención en nuestros niños para que, puedan tener una calidad de vida y crecimiento factible en la comunicación oral, y posteriormente, que esto facilite un desarrollo y potencial adecuado en edades avanzadas en la infancia, adolescencia y adultez.

Cognoscitivo: Se refiere a todos los procesos mentales que el bebé realiza, en que intervienen la percepción sensorial, el aprendizaje de nuevas experiencias y la actividad de pensamiento en sí. Al nacer, el desarrollo cognoscitivo se inicia por conductas reflejas que los niños poco a poco van realizando voluntariamente, hasta lograr el acto de pensar propiamente dicho.

Motriz: Corresponde al proceso evolutivo que el bebé tiene frente al conjunto de funciones cerebrales y corporales que permiten el movimiento. Es la forma como se maneja el cuerpo con relación al espacio y el entorno en general. Al principio, los niños interactúan con el medio, a través de las conductas reflejas que poco a poco van desapareciendo hasta convertirse en movimientos que requieren precisión. Se habla de motricidad fina cuando se hace referencia a los movimientos finos de todas las partes móviles corporales, en especial haciendo énfasis en las manos y dedos. La motricidad gruesa se remite a los movimientos y desplazamientos del cuerpo en general.

Socioafectivo: Es el desarrollo emocional que se da mediante las interacciones que el ser humano tiene con las personas que lo rodean, lo que finalmente le permite establecer vínculos afectivos y comunicación con las demás personas, dentro y fuera de su núcleo familiar.

Son importantes las actividades de estimulación en cuanto a la alimentación, el baño, al cambiarlo, masajes infantiles en cara, pecho, extremidades superiores e inferiores, espalda entre otros. También a la hora de realizar las siestas y dormir, es importante el cuidado de los niños en sus ámbitos a través de la musicoterapia, contarle cuentos, compartir con ellos y la interacción de todas las áreas anteriormente vistas por medio del juego que se realice con ellos y su familia.

La estimulación es un término que da categoría especial a la crianza y la educación de los niños, en donde según estudios se ha comprobado que a partir de este método, ellos mantienen viva su curiosidad por el mundo. Estimular a los niños es, entonces, no descuidar su apetito de conocimiento. Los padres, educadores y terapeutas, debemos tomar conciencia de la importancia de ser gestores de las habilidades de los niños. Si bien es cierto que la independencia aparece de los 12 a los 36 meses, aún no es tan independiente, por lo que se debe guiar con atención y apoyo durante el proceso. La estimulación puede ser realizada contando con profesionales en el área y complementada en casa y centros educativos, en donde los niños y padres de familia tengan oportunidad de compartir experiencias positivas para la adecuada estimulación de todas sus áreas del desarrollo.

En mi labor profesional, todas estas áreas se ven estimuladas y trabajadas en cada uno de los infantes, con el fin de que puedan acceder a una intervención terapéutica idónea para que su desarrollo y potencial educativo e interactivo, sea de la manera más satisfactoria posible y así, podamos tener niños adecuadamente estimulados y que tengan un desarrollo físico, emocional, social y educativo adaptado a sus necesidades básicas y de comunicación.

Enseñar de forma pedagógica es vital para que los niños no pierdan su interés por la exploración, estimulación y conocimiento.

Cualquier duda, consulta o interés en atención para sus hijos, se pueden comunicar a través de mis contactos y estoy para servirles.

Saludos!

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