Las Disfagias

Comencemos esta información analizando el término de Disfagia.

 

El término Disfagia designa cualquier problema que surge desde el momento en que los alimentos se introducen en la boca hasta que pasan al estómago. Puede tratarse de una molestia, un dolor, e incluso de un bloqueo completo de los alimentos. (Bleeckx, 2001). Dentro de las lesiones que presenta este trastorno neurológico, los déficit de la alimentación aparecen en: los daños del tronco encefálico, las lesiones supranucleares, las patologías de los núcleos grises, los síndromes cerebelosos y las lesiones periféricas de los nervios craneales relacionados con la alimentación.

Dentro de los daños del tronco encefálico, la lesión afecta a los núcleos de los nervios craneales y provoca patologías periféricas con síntomas como arreflexia (ausencia de reflejos o movimientos inconscientes que se realizan al recibir un estímulo externo), parálisis e hipotonía. Dentro de la etiología o causas están un Evento Cerebro Vascular (EVC), del tronco vertebrobasilar, o una lesión tumoral, degenerativa o traumática. Por su parte, los pares craneales dañados están el Nervio Hipogloso (XII), Nervio Vago (X), Nervio Glosofaríngeo (IX), Nervio Facial (VII) y Nervio Trigémino (V).

Por su parte en las lesiones supranucleares, la etiología está en un EVC, traumatismo craneal, o una afección degenerativa como la Esclerosis Lateral Anmiotrófica (ELA) o la Esclerosis. Los trastornos neurológicos pueden ser la inhibición de los reflejos de mordedura o succión, reducción de la movilidad de la lengua, ausencia de activación voluntaria de la deglución, escasas informaciones propioceptivas de la lengua, risa y llanto espasmódicos, afectación de ciertas actividades respiratorias voluntarias como la tos, apnea, flujo espiratorio lento y disminución de la velocidad de la deglución. Según los autores, los daños del hemisferio derecho favorecen una Disfagia Faríngea, y daños del hemisferio izquierdo producirán problemas en la fase oral.

Las lesiones subcorticales producen dificultades en las enfermedades neurodegenerativas, como en el Parkinson ya que, dentro de las fases de la deglución (oral, faríngea, esofágica) manifiesta un uso inadecuado de la movilidad de la lenguaj, fasciculaciones (temblores), sialorrea (babeo), y mal activación del reflejo deglutorio, más problemas de apertura peristáltica de los esfínteres deglutorios. También se ven presentes lesiones demenciales degenerativas vasculares como en el Alzheimer. En las lesiones cerebelosas interfieren en la posibilidad de coger los alimentos del plato, para introducir el alimento a la boca, estabilidad y mal manejo del control postural, de tronco y cabeza, coordinación masticatoria, hipertonía de los músculos suprahioideos e infrahioideos, dismetría y retraso en los reflejos de deglución y lentitud de la laringe y cierre de la glotis. También tratamos las dificultades o alteraciones presentes por lesiones psiquiátricas, cáncer de laringe, lesiones pediátricas, geriátricas, entre otras.

Ahora bien, haré énfasis en las fases de la deglución para que podamos entender un poco más el funcionamiento de la alimentación y los mecanismos para deglutir en forma adecuada. Las fases de la deglución son: Fase Oral, Fase Faríngea y Fase Esofágica. (Bleerckx, 2001).

Fase Oral: Es la primera de las tres grandes etapas que debe recorrer el bolo alimenticio antes de pasar al estómago. Las acciones cronológicas son la preparación del bolo alimenticio y la propulsión de este bolo alimenticio. Es la fase llamada voluntaria.

Fase Faríngea: Esta etapa se conoce como automático-refleja. comienza por el mecanismo complejo e indispensable que constituye el reflejo de deglución. Provoca múltiples consecuencias, como en el velo del paladar para elevarse, interrupción de la función respiratoria (apnea), la raíz de la lengua retrocede y la epiglotis desciende mientras que, el esfínter superior del esófago se dilata para el paso de los alimentos.

Fase Esofágica: La tercera etapa de la alimentación es esencialmente refleja y escapa a la voluntad. Comienza con el paso del alimento al esófago. El peristaltismo esofágico propulsa el bolo hacia su parte distal, donde el esfínter inferior regula la entrada en el estómago. Aquí damos paso al proceso de la digestión.

La reeducación propiamente dicha de la Disfagia varía en función de la patología, de los trastornos neurológicos y los objetivos propuestos como Terapeuta del Lenguaje y Habla. Es importante atender en este nivel que el trabajo de exploración clínica, la prevención, el diagnóstico idóneo y una buena intervención terapéutica, orientará a la familia y el paciente para realizar los objetivos propuestos a las necesidades del mismo y el apoyo que requiere la familia en este proceso. Ahora bien, es importante que se tome en cuenta el equipo interdisciplinario el cual, debe ser amplio para atender todas las necesidades que tendrá el paciente y su familia durante la intervención terapéutica. Dentro de ellos están el médico, el Terapeuta del Lenguaje y Habla, los terapeutas físicos, ocupacionales, el psicólogo, enfermeros, el nutricionista y el apoyo incondicional de su familia.

Para más información acerca de este tema, dudas, consultas o comentarios, puedes hacerlas por este medio y con gusto estaré contestando sus inquietudes.

Gracias.

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